La fiesta era en el sur de la ciudad, en la denominada capital no oficial de la comunidad jamaicana y caribeña. Brixton es uno de los barrios mas peligrosos de la ciudad con mas de doscientos tiroteos al año y aun no tengo claro porque motivo pero yo estaba alli.
En los diez minutos que esperamos en la boca de metro pudimos ver dos detenciones, parecia que la leyenda era cierta. En cuanto llegaron los que faltaban nos pusimos en marcha para buscar la Rave.
En mi vida vi tanto cagado junto, eramos unos quince tios, algunos de ellos bastante enormes y caminabamos asustados, unos cerca de los otros y sin hablar demasiado, supongo que era lo esperado visto la fama del barrio. Fuera como fuera tras veinte minutos de camino llegamos a la fiesta con todas nuestras pertenencias encima y los huevos encogidos y escondidos.
El ‘local’ era una fabrica abandonada que estaba cerca de un puente. Pagamos la entrada y recorrimos la fiesta. Me di cuenta enseguida que estaban concienciados con el uso incorrecto de las drogas, aun recuerdo el folio en la pared a modo de cartel que indicaba ‘Porfavor no fumar en plata ni inyectarse’.El lugar no era demasiado grande, tenia dos plantas, la primera estaba llena de sofas y era mas chill-out y la de arriba tenia una cabina y musica techno. En cuanto entramos en la segunda planta todos se echaron mano a sus bolsillos y sacaron sus bolsitas de ‘cristal’.
Flanagan y yo no jugamos en el equipo del cristal y eso obviamente marcaba la diferencia provocando un estado de animo distinto del resto. Un rato despues de llegar el decidio regresar a la tranquilidad del hogar y yo, tras despedirme por si moria de camino al autobus me quede observando el descompuesto panorama cerveza en mano y leño en la otra.
Tras unas cuantas horas de drogas blandas mi cuerpo me pedia irme a casa, cosa que el resto no iba a hacer, y, dado que la idea de dormir en uno de los tiñosos sofas del piso de abajo junto con algun adicto al crack me convencia muy poco me decidi por hacer camino en la fria madrugada.
El aire helado de la calle me despejo bastante, me puse la capucha de la sudadera para parecer mas malote y trate de andar lo mas recto que pude. Por dos veces pense que mi vida acabaria ahi al cruzarme con sendos malotes pero ninguno de ellos me hablo salvando asi la situacion. Por fin llegue a la calle principal donde pasaba un bus que me podia dejar cerca de casa.
En cuanto llego mi transporte me subi a el, me sente en la conglomerada parte de arriba y el sopor me pudo, cai rendido como si estuviera en un colchon de plumas. Recuerdo que me desperte un segundo porque me estaba ahogando con el chicle que llevaba en la boca, tosi, lo escupi en el pasillo sin importarme la gente de alrededor y volvi a cerrar los ojos. Cuando los abri de nuevo me encontraba solo en la planta de arriba y el motor del autobus estaba parado.
Baje asustado del autobus, sali de el y mis temores se hicieron ciertos, estaba en cocheras. Vi a tres conductores hablando que me indicaron un camino a seguir para coger otro autobus que me dejaria cerca de la civilizacion. Hora y media despues llegaba a casa….
La nit dels fantasmes (i de gent disfressada també)
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Hi ha qui diu que els plans, si surten de forma inesperada, són més guais. O
sigui que si el plan resulta ser una festa de Halloween on se suposa que hi
ha...
Hace 5 días
1 Comentarios:
Hostia, de la última parte no me acordaba. Cuantos años de nuestras vidas habremos malgastado en los transportes públicos de esta ciudad?
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