jueves 8 de febrero de 2007

Dinero ahorrado, dos veces gastado

Todo el fin de semana haciendo de guia me habia dejado destrozado fisicamente.Deje a Bambino y Pat con DJ en Camden para volver a casa a toda prisa. Tenia algo mas de una hora para cerrar la maleta que amablemente se iba a llevar Bambino para España, algo que era genial porque L y yo tenemos demasiadas cosas para sacar del pais en un solo viaje.

Al llegar a casa me di cuenta que cansado no era la palabra para definir mi estado, necesitaba tumbarme y dormir tres dias seguidos… pero no habia tiempo asi que empece a hacer la maleta pesandola cada dos por tres en la sucia bascula de la china para asegurarme que no pasara de los 20 kilos permitidos.

Casi a la vez que acabe llegaron ellos a casa. Cogimos las cosas y fuimos a Victoria Station. El ultimo esfuerzo con la maleta a cuestas valdria la pena en el futuro. Bambino y Pat subieron al tren y DJ y yo les despedimos desde el anden.

DJ – Que vas a hacer tio?
Yo – Me voy a ir a la tienda de libros de Notting Hill a ver si me compro alguno
DJ – Estara abierta?
Yo – Si, si.
DJ – Ah!, pues yo tambien voy entonces!

La pequeña tienda de libros de segunda mano de Notting Hill es un paraiso. Puedes entrar y pasarte horas buscando entre libros y olor a papel usado hasta encontrar alguna oferta. Y alli estabamos DJ y yo buscando y comparando cuando de repente sono el telefono.

Bambino – Hola, veras Crack que se me acaba el saldo y la bateria. Estoy en el aeropuerto y me han preguntado si la maleta era mia a lo que he dicho que no, luego me han preguntado que si sabia lo que habia dentro a lo que he dicho que no y entonces me ha dicho la chica que tienen que llevarsela y abrirla. Todo lo que tienes esta bien no? no hay ningun problema no?
Yo – (pensando - este tio es un catedratico…) no, no, no pasa nada, que la abran, … pero, porque no le has dicho que era tuya?
Bambino – Es que no me esperaba la pregunta… en fin te dejo vale? Venga adios, adios.
Yo – (catedratico…) venga tio, adios

Se lo cuento a DJ a lo que de repente me contesta, y la combinacion de la maleta?? El panico me recorrio al pensar que me iban a reventar la maleta, a el le quedaba poca bateria y su amiga Pat habia perdido el movil en la borrachera de anoche!! Yo no tenia saldo asi que DJ le mando dos mensajes sin recibir confirmacion… y de repente me llamo….

Bambino – Hola que soy yo otra vez, que me han dicho que no la abren, que tienes que venir a recogerla…
Yo – que dices?? Pero Bambino, como se te ocurre decir que no era tuya? No ves que eso lo preguntan para ver si llevas armas o bombas o drogas?? Me has hecho una trece-catorce en toda regla
Bambino – lo se, no sabes cuanto lo siento…

De repente el telefono paso a un señor que hablaba en ingles con voz de badulaque

Señor – Hola, tiene que venir a recogerla a “left Luggage”
Yo – Pero oiga, porque no se la puede llevar mi amigo?
Señor – Yo solo estoy aqui para decirle un codigo cuando venga a recogerla, quiere su maleta o la tiramos?
Yo – (pensando: cabron de mierda) Como??... esta bien voy a por ella ya pero no la tire!!
Señor – De acuerdo, traiga un ID y sepa que por cada dia que tarde le cobraremos seis libras.

Nada mas colgar empece a bajar la calle que conecta Notting Hill con High Street Kensington con DJ que estaba flipando con Bambino. Iba a encontrarme con L que salia de trabajar y estaba tan cansada o mas que yo. Eran las siete pero estaba tan oscuro que parecian las doce…

De camino me volvio a llamar Bambino para disculparse de nuevo. Habia pecado de muy inocente y lo malo es que me habia hecho un desgraciado, no le culpaba ni queria que se sintiera mal pero tampoco tenia humor para hablar mucho rato.

Cuando me encontre con L se lo conte mientras bajabamos la calle y a cierta altura nos despedimos de DJ para correr a coger el bus a Victoria. Alli tuvimos que sacar dos billetes de tren de ida y vuelta en el mismo dia y coger el primer tren que iba a Gatwick. La ida fue relajada y L se lo curro viniendo conmigo. Nos acomodamos en el asiento con dos cafes de Starbucks y lo pasamos hablando.

Ya en Gatwick fuimos por la maleta, el señor de voz de badulaque, que por cierto tenia el resto de badulaque tambien, me puso nervioso, me clavo seis libras por guardarme la maleta dos horas y se comporto como un maleducado, lo habria crujido en ese momento. Con la maleta volvimos a coger el tren para Victoria, luego un bus y por fin tres horas y cuarto despues y unos sesenta euros menos estabamos en casa preparados para descansar por fin… esto lo que tiene querer ahorrar costes…

viernes 2 de febrero de 2007

Agua y sed...

El viaje iba a ser nocturno, no en vano ibamos de una punta a la otra de la bota, de Trieste a Brindisi, Estabamos muy cansados y deshidratados a causa de la carrera contra reloj que nos habiamos dado retornando desde el lago Bled hasta Trieste y la verdad que habriamos preferido coger una cama a un tren pero habia que ganar tiempo para llegar a Grecia.

A causa del poco tiempo que teniamos nos vimos obligados a aprovisionarnos de unos viveres que en ese momento nos parecieron un manjar y que nos ayudarian a llevar mejor las doce horas de viaje. El menu para cuatro estaba compuesto de un bote gigante de Nutella, un enorme pan redondo y una botella y media de agua mineral (sin gas).

Asi pues subimos al caluroso tren de segunda con nuestras mochilas y la illusion de despertar al dia siguiente en el sur del pais. Los compartimentos consistian en seis asientos enfrentados tres a tres y enseguida nos apoderamos de uno que estaba vacio. Lo ocupamos en toda regla, tiramos las mochilas por el suelo y nos esparramados por el vagon. Supongo que esto sumado al olor que debian hacer cuatro zamarros sudorosos a causa del calor y del dia que llevaban hizo que nadie mas quisiera entrar en ese vagon.

En cuanto el tren arranco el Limon empezo a cortar rodajas de pan de tamaño suela del 45 y empezamos a untar la Nutella. Animal iba bebiendo casi tan rapido como comia de forma que no hablaba, solo podia engullir y beber para que no se le parara en la garganta. Smith, el Limon y yo ibamos mas tranquilos mientras comentabamos los obstaculos sorteados en el dia. La unica vez que recuerdo oir al animal hablar fue para preguntarme si estabamos en Italia, en que parte y a que parte ibamos.

La cena acabo y entonces nos dispusimos a beber…pero el agua se habia acabado! El animal se la habia bebido toda cenando sin pensar que eramos cuatro en el vagon, que el tren no hacia paradas hasta la mañana y que ese tren tan casposo no tenia ni agua en los baños ni vagon restaurante. Smith y yo nos mirabamos perplejos mientras el Limon le reprochaba al animal haberse bebido el agua. Dos horas mas tarde nos sentiamos como si estuvieramos en el desierto, teniamos los labios y bocas secas a causa del calor que hacia en el vagon y la Nutella engullida… fuera como fuera no habia nada que hacer hasta la mañana.

Y entonces llego la hora de dormir. Descubrimos que los asientos de ambos lados se podian mover y juntar haciendo una especie de camas, asi que los juntamos y Smith, el Limon y yo nos tumbamos uno en cada ‘cama’… y entonces el Animal pregunto que donde iba el. Nos miramos con cara de sorpresa, le pusimos cara condescendiente y respondimos que se sentara en un rinconcito con la espalda apoyada en la pared y durmiera como pudiera, tras esto nos tumbamos a dormir.

Pero el animal no podia dormir porque era muy grande y no cabia bien, no paraba de quejarse y resoplar mientras nosotros intentabamos conciliar el sueño y pensabamos en agua helada. En cierto momento el Limon, demostrando un gran corazon y cansado de los resoplidos, le ofrecio que nos apretaramos para que el se tumbara tambien pero no le parecio bien porque el necesitaba mas espacio asi que acabo saliendo del vagon. El Limon le acompaño a fumarse un cigarro y le aconsejo que buscara otro compartimento, habia muchos con una sola persona asi que ahi se podia meter, tras esto se volvio a la cama y dejo al Animal solo.

A las seis de la mañana nos despertamos, la sed podia con nosotros. El animal estaba de pie fuera del compartimento, se habia pasado la noche andando entre vagones porque no habia encontrado ningun compartimento vacio y no queria meterse en ninguno en el que hubiera alguien. El Limon y yo salimos entonces del compartiemento mientras comentabamos la sed que teniamos y Smith se quedo haciendo su mochila mientras el Animal intento dormir media horita antes de llegar al destino. En nuestro paseo vimos un compartimento que estaba vacio porque alguien acababa de salir al baño, y dentro habia una botella con algo de agua, botella que el Limon queria robar mientras se le saltaban las lagrimas de alegria y aunque yo estuve tentado de seguir sus pasos al final le convenci y desestimamos la idea porque estabamos a punto de llegar a ‘tierra firme’ y ademas no sabiamos que clase de degenerado podia haber bebido de ahi.

Un poco mas tarde de las siete llegamos a Brindisi, lo primero que hicimos fue comprar una botella grande de agua para cada uno de los tres mientras el Animal nos miraba serio, con los ojos inyectados en sangre y sin decir nada. Habia empezado un nuevo dia de Interrail!